Abriendo Sendas

Todas las citas bíblicas han sido sacadas de la versión Reina Valera de 1960 a menos que se indique lo contrario; haga clic sobre ellas para leerlas.

Cita Base: Daniel 10:12-21

imagesCAX128VFIntroducción

Muchas veces cuando oramos sentimos como que si no fluyera el Espíritu Santo, como que si fueran solo palabras vacías, y nos preguntamos que es lo que sucede Señor, porque no siento tu presencia, y nos esforzamos muchas veces o dejamos de orar, porque no sentimos nada.

En el pasaje anteriormente leído vemos a un Daniel ayunando por veintiún días o sea tres semanas en la cual no recibe respuesta de Dios sino en el último día de su ayuno, y recibe una respuesta de parte de Dios llevada por un ángel, el cual le explica el porque se tardó en venir.

Hoy veremos a través de la palabra, que la lucha es real y que las únicas armas que nos valen contra el enemigo son el ayuno y la oración.

Para ser escuchados por el Señor y recibir su respuesta nosotros somos lo que debemos dar el primer paso y hoy veremos algunos pasos para alcanzar la misericordia de Dios.

1.  DISPOSICIÓN

Lo primero que tenemos que hacer es disponer nuestro corazón y nuestra vida delante de Dios, una disposición verdadera, un clamor genuino; dispuestos a pagar el precio por la respuesta favorable de Dios.

Proverbios 16:1

Del hombre son las disposiciones del corazón; Mas de Jehová es la respuesta de la lengua.

2.  CONFIANZA

La confianza en Dios alegra el corazón, si nos acercamos o si venimos delante de nuestro Dios, debemos hacerlo en plena certidumbre de fe, no dudando nada.

La confianza en nuestro Dios debe ser genuina.

Hebreos 11:6

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Hebreos 10:22-23

22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. 

Hebreos 10:35

No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón.

3.  CUMPLIR

Esto es la parte más importante en la vida del cristiano, si a Dios hacemos promesas, debemos cumplirlas; no debemos apresurarnos con nuestra boca a hacerle ofrecimientos o promesas a Dios si no la pensamos cumplir; y solo lo hacemos para quedar bien delante de los demás.

Eclesiastés 5:4-6

4 Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes.

5 Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.

6 No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?

4.   PACIENCIA

Una de las causas por las cuales se pierden muchas bendiciones o no se reciben completas, es por causa del desespero, si oramos a Dios, si le hemos hecho una petición, si le hemos rogado; ya hemos hecho nuestra parte si hemos ayunado y orado por aquella necesidad, sea nuestra o por alguna otra persona; ahora llega el tiempo de esperar en Dios y no desesperar.

Isaías 40:31

pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. 

Salmos 3:4

Con mi voz clamé a Jehová, Y él me respondió desde su monte santo.

El apóstol Pablo en su carta a los efesios nos habla de unas potestades que se hallan en las regiones celestes, (Efesios 6:12), y nos hace una revelación importante a través del Espíritu Santo, donde nos dice que nuestra lucha no es contra carne ni sangre sino contra principados y potestades.

Para entender esto de las regiones celestiales hay que ver que no es solamente el cielo que vemos con nuestros ojos sino que hay otros cielos.

Deuteronomio 10:14

He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra, y todas las cosas que hay en ella.

 Nehemías 9:6

Tú solo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran.

De acuerdo con la palabra de Dios no se habla de un solo cielo sino de tres cielos basándonos en lo leído, por ésta razón el apóstol Pablo nos habla de las regiones celestes, el nos habla de principados y potestades, esto significa que para que nuestra oración llegue hasta Dios debe pasar por estos tres cielos, derribando estos altares o demonios.

En el pasaje leído anteriormente, en el libro de Daniel se nos habla de un ángel que vino a traerle la respuesta y como el le explica lo que tuvo pasar para poder llegar a la tierra y halarle, se habla del arcángel Miguel que tuvo que venir a ayudar a éste ángel.

El apóstol Pablo habla de principados y el ángel le dijo a Daniel que el príncipe de Persia, le causó oposición hasta que vino Miguel.

Esto nos enseña otras cosas

  • Hay que orar limpiando los cielos o los aires.
  • Hay espíritus inmundos territoriales (satanás hace una copia mala de todo lo que hace Dios)
  • No desmayar en la oración
  • Dios moverá a todo su ejército de ángeles si es el caso por causa de nosotros

 En todo esto hay una cosa muy importante que debemos saber y creer, y es que Satanás tratará de hacer decaer en cuanto a la fe y la esperanza en la respuesta de Dios.

Mientras hay demonios retardando la bendición o sea impidiendo que la respuesta de Dios llegue (principados), habrá otros que estarán sembrando la duda y el temor, en los corazones de los creyentes; (potestades).

Pero ni satanás ni sus demonios pueden robarnos la bendición y quedarse con ella, lo único que pueden hacer es retrasarla y tratar de que mengüemos en la oración y la fe en Dios; pero si perseveramos Dios hará mover a uno de sus arcángeles que son más poderosos que todo demonio o principado demoníaco para hacernos llegar su respuesta; o sea nuestra bendición.

CONCLUSIÓN: Dios no quiere que desmayemos, sino que nos fortalezcamos en el poder de su fuerza y que nos apoyemos en él, sin temores, sin dudas; creyendo y confiando en su palabra.

Si sientes que tu oración no fluye o que la respuesta tarda; no desmayes pelea la buena batalla de la Fe; ora por tu casa, tu familia, por las naciones de la tierra y que el Señor haga derramar su Gloria y su Poder a través de su Santo Espíritu en el nombre de Jesús.

Que el Señor te continúe bendiciendo, tu Pastor y Amigo Jorge Luis Yancen Tinoco; comenta o escríbeme a jorgeluisyati@gmail.com

Publicado por Pastor Jorge Luis

Pastor Evangélico

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